Bancos y Cajas de Ahorro comienzan a quemarse con tantos inmuebles no-líquidos en su poder


Hasta hace sólo unos meses muchos de los que ahora se rasgan las vestiduras daban por imposible una debacle en el sector inmobiliario.

Poco menos que venían a insinuar, ufanos, como dice la canción: «cuando los sapos bailen flamenco…», y ahora los sapos son los Eri Fukuhara de las finanzas.


La «verdadera» caída del precio en España aún está por llegar

Las grandes retenedoras de inmuebles -en su mayor parte vía embargos- son las sociedades gestoras y patrimoniales de las entidades financieras que, junto con el resultado de sus canjes (deuda a cambio de activos) cruzados  con promotores en serios apuros y quebrados, representan un 80% de la bolsa de viviendas en venta en España.


LA CAIXA, CAM y BANCAJA son algunas de las entidades que cuentan con portales específicos para la venta de sus «trofeos» embargados.

El problema es que cuando en el interbancario se está tan endeudado, el banco o caja de ahorros se vuelve más vulnerable de lo que lo fue la familia a la que embargó su vivienda por impago de interés o principal.

No obstante, visto lo visto, el papanatismo toma cuerpo cuando a los ciudadanos -fundamentalmente, a las clases medias- se les expolia una renta vitalicia vía endeudamiento de los estados e inflación futura, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, por mor de aplicar una patente de corso en la gestión ineficiente de entidades bancarias.

Por ello, puede que la ineficiencia en la gestión, se ampare en el valor «estratético» que el sistema financiero tiene para el sistema económico, como gestor de medios de pago y, fundamentalmente, captador de fondos del sistema.

Nos dicen, y en parte no sin razón, que no es lo mismo dejar en suspensión de pagos una industria del automóvil -léase el caso de la quiebra operativa de Chrisler- que a una gran entidad bancaria como el City.

Fundamentalmente, porque en el primer caso quienes pierden por la mala gestión son los accionistas -principales responsables de haber nombrado y no recusado al consejo de administración-, mientras que en el segundo, los stakeholders amplifican su implicaciones, alcanzando de forma directa y torpedeante en la línea de flotación a los impositores. Así, los ahorradores -pequeños o grandes, tanto da- en la quiebra de un banco resultan más afectados incluso que los accionistas,  sin contar con responsabilidad alguna en la toma de decisiones como sí tuvieron los accionistas, vía voto en Junta General.

Es dramático, pero parece que el sistema se autolegitima en su ineficiencia reguladora y, sobre esta base cierta, se erige un sistema de poder y contraprestaciones tácitas que hacen inviable que un Estado deje «libre» ante las «fuerzas» del mercado a un temerario banco dirigido por  legiones de déspotas financieros.

Sólo cabe solicitar al regulador -en este caso convertido en interventor-, paradoja mediante, que el fruto de su intervención no afecte al equilibrio competitivo que existe, de un lado entre entidades y de otro en la propia economía.

Quizá ya sea tarde para todo ello, pero del mismo modo que Chrisler si no es subvencionada en su incapacidad estructural de planificación y gestión por un «pucherazo» público en USA, debería terminar fusionando sus balances -con toda seguridad, por absorción- con otra compañía (recientemente,  en las quinielas sonaba FIAT), y de no ser así, la suspensión de pagos sería una realidad; en el caso del mercado bancario deberíamos esperar que las «autoridades liberales de intervención» lleven a cabo la promulgación de este tipo de regulación como ante-fase previa a una eventual intervención por parte de la autoridad monetaria correspondiente.

Como venimos dudando de un tiempo a esta parte, quizá la legitimación política de nuestras democracias se haya descascarillado quedando en poder de poderosos grupos económicos, hedge fouds y otros importantes vehículos de inversión, mucho más allá de las tan tópicas, exageradas y manidas SICAVs.



Ahora la prensa especializada nos cuenta que  CAJA MADRID, SANTANDER, BBVA y LA CAIXA están planteando seriamente lanzarse en una espiral de desnatado rápido que concluya en un agresivo precio de penetración en el mercado, para intentar lograr que una triste y depresiva curva de oferta alcance a una altiva y en ocasiones perpleja curva de demanda. Ese punto de equilibrio, sin duda, determinará el nuevo precio de mercado y la volatilidad e incertidumbre subyacente a nuestros mercados para los próximos años.

El equilibrio de mercado no sólo es difícil de alcanzar a largo plazo, sino que en el medio plazo resulta materialmente imposible, habida cuenta los excesos monetarios cometidos por las autoridades (in)competentes de este y el otro lado del Atlántico.


Tras los excesos, la resaca

En EEUU nos llevan 2 años en la secuencia de la crisis inmobiliaria.  Allí ya gestionan subastas al 30% del valor de tasación de 2007.

Han entendido bien: 30% no de descuento, sino precios de venta del 30% del precio original

Ooooooppppsssss!! dirán todos ustedes si son potenciales compradores.

Gluuuuuuuuupppppsss!! dirán todos aquellos de ustedes que sean desesperados vendedores

En USA ya existen empresas especializadas en llevar a cabo Tours por casas embargadas. Incluso existe una aplicación para el iPhone que triangula la posición del usuario e informa de las viviendas en proceso de embargo que se encuentran en 10 millas a su alrededor.

Los genios de la manzana siempre tan prácticos.

Es una seña de identidad. Mac: útiles de diseño -casi, casi, piezas de museo de arte contemporáneo-, pero al fin y al cabo herramientas ágiles y funcionales.


Si Ud. está esperando a que bajen los precios, no desespere, pues estamos observando un desplazamiento en la curva de oferta, a 135 Km/hora, en el Dragon-Kan inmobiliario nacional

El próximo paso: subastas a la holandesa (perdón, queríamos decir a la desesperada)

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castellopro@gmail.com

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