El lado oportunista del catastrofismo

Al rebufo de las hipotecas subprime y la crisis de liquidez de 2008 pululan por el media-world toda suerte de negociantes encargados de exprimir al máximo el momento.

La crisis ninja y el dinero perdido...

La crisis ninja y el dinero perdido...

Desde el entrañable Leopoldo Abadía -quien con gran maestría ha sido capaz de explicar lo que muchos aún no se explican y, al tiempo, lucrarse con una elegancia y simpatía encomiables- hasta Alberto Recarte con su «informe» que, siendo acertado en su fondo, no deja de representar un cierto oportunismo mediático, ya en sus respectivos formatos originales (PDF para auto-consumo de acólitos e incondicionales), el primero a través de su web-ninja y el posterior altavoz mediático de Andreu Buenafuente, y el segundo en los pasquines audiovisuales de esa Libertad Digital que él mismo preside, siempre alentado y asistido por el inefable Dieter Brandau..

Muestras colaterales vienen representas por el oportuno último trabajo del insigne economista Juan Velarde (Cien años de economía española, Madrid, Ed. Encuentro, 2009), donde ya desde el propio prólogo Velarde se encarga de esclarecer el objeto de su obra: «[…] Deseo con este libro haber contribuido a que los españoles no contemplen impasibles la aparición de una nueva decadencia económica de España, como la que se desarrolló a lo largo del final de nuestra Edad Moderna».

No censuramos la visión comercial, ni tan siquiera la profundidad estratégica, sólo consideramos que en ocasiones los apocalípticos (Krugmans & Co.) resultan contradictorios en su propio mensaje.

Valga como ejemplo el siguiente vídeo que circula  por el ciber-espacio (hoy en día todos los caminos llevan a Google, si no te pasean antes por el Youtube que, por cierto, está en los dominios del «ente» cibernético de nuestro tiempo).

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Si bien, el «analista internacional» Ignacio López viene a citar verdades, como hemos denunciado desde estas líneas en más de una ocasión, expresándolas a medias o deliberadamente coartadas la comunicación pasa por el consiguiente trilerismo semántico.

Recientemente, el catedrático de economía Santiago Niño ha lanzado su libro «El Crash de 2010» en el que disecciona una realidad acuciante, y jugando al análisis contra-económico (pues no es propio de un economista realizar predicciones), se vuelve ciertamente apocalíptico.

Ignacio López, en su video, «casualmente» obvia el peso de China, India y otras economías asiáticas, tanto desde el punto de vista de la financiación como desde el de la multi-polarización del marco económico internacional.

Cuando promulga la imposibilidad de que ninguna economía «salga al rescate» de Europa y Estados Unidos está pasando por alto que quienes cuentan con liquidez son China, India y los Fondos Soberanos del conjunto de países de Oriente Medio.

La solución a esta crisis global no pasa por el caos (ascenso del nacismo e intensificación de la violencia, la delincuencia y las actitudes xenófogas), ni tan siquiera a través de una quiebra del sistema democrático tal y como lo conocemos, para acabar renaciendo en un mundo multicolor de Teletubbies ecológicos, con una sociedad más justa e igualitaria… (alegoría GreenPeacera de curiosa intencionalidad contextual: ¿acaso el Sr. López no será en verdad un Sr. Mendiluce disfrazado y trasnochado?)

Sus vaticinios tremendistas «pinchan» en un solo hecho: edifica su argumentación en base a la afirmación «nadie va a poder financiar la deuda pública de los países endeudados pues todos los países van a tener el mismo problema de liquidez y crisis: al mismo tiempo».

Pues sí, la deuda pública sí la va a financiar -de hecho, ya la está financiando- la economía «ahorradora«, y esto va a cambiar el peso económico de oriente (asia y oriente-medio) en detrimento del peso de occidente (la vieja-Europa y Estados Unidos).

Es altamente probable que economías emergentes pero de gran calado como el aún aletargado Brasil, la geo-estratégica Rusia (por sus silos nucleares y fundamentalmente por sus suministros de hidrocarburos) o unas paupérrimas México-Argentina-Chile jueguen un papel «acelerante«, cual líquido inflamable, en la recuperación económica mundial, y por ende en el juego de equilibrios posterior.

Pasado este periplo de cambio en el que, sin duda, existirán pulsiones: huelgas, aumento de la delincuencia y del número de outsiders, junto con la intensificación de situaciones de exclusión social (el tercer mundo dentro del primero), el restablecimiento del equilibrio dará lugar a un juego de fuerzas multilateral donde probablemente el peso económico, geo-político y militar de nuestro mundo se deberá a una suerte de equilibrio de Nash en el que el duetto formado por China-Rusia supondrá un contrapeso suficiente al conglomerado que integrarán «el resto de las economías tradicionales«, esto es, Estados Unidos, Europa, Canadá y Japón.

Por su parte, las hasta hoy denominadas «economías emergentes» con gran seguridad devendrán en fuente de recursos para el nuevo mercado global, y el papel de India y Corea del Sur dependerán del eje ideológico por el que se mueva la política exterior de Estados Unidos y el Reino Unido, fundamentalmente, pues atribuyendo la «etiqueta terrorista» a sus «vecinos» (Pakistan y Corea del Norte), el occidente que ha generado esta crisis se garantiza un futuro contrapeso político y, fundamentalmente, económico.

Parafraseando nuestro manoseado Refranero popular, y para toda suerte de «gurús» mediáticos que jalonan nuestra realidad actual en tanto que se ocupan de dibujar futuros inciertos de los que renaceremos como una sociedad mejor, desde estas líneas debemos apostillar que «del deseo al hecho, va un buen trecho«, y que si la Humanidad no ha perseverado en el sentido idealizado que nos refiere Ignacio López -y muy probablemente jamás lo haga- sin duda se debe a que, citando al memorable Espinoza, «todo lo que es, o es en sí, o en otra cosa» , y no debemos olvidar que «[…]la esencia de todo lo que puede concebirse como no existente no implica su existencia» (Ética demostrada según el orden geométrico, Libro I-De Dios, Axiomas I y VII).






http://www.youtube.com/watch?v=lDwnJf6d2Q4&feature=player_embedded
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