ARTÍCULO PUBLICADO EN ElDiario.es

El sector turístico representa un importante peso dentro de la composición de nuestro PIB y está sufriendo profundas alteraciones a una gran velocidad. Laeconomía colaborativa, el p2p y la eclosión de los prosumers están modificando este ámbito.

Así pudimos constatarlo en el III Simposio Internacional de Innovación en Marketing Turístico – IMAT 2016, que tuvo lugar en el campus de Valencia de ESIC Business & Marketing School, desde el análisis del impacto de la economía colaborativa en el turismo y en el contexto de las nuevas reglas del mercado y los nuevos modelos de negocio.

De este modo, durante la tercera sesión de IMAT 2016 tuvimos la oportunidad de comprobar cómo la investigación académica debe hacer posible que la universidad conecte firmemente con la economía real.

A partir de un trabajo de investigación aplicada, tuvimos ocasión de presentar un Case Study basado en el desarrollo de una consultoría legal-estratégica llevada a cabo por nuestros respectivos despachos sobre una Start Up, cuyo modelo de negocio opera en el contexto de la  sharing economy a partir de una orientación exclusive and luxury.

La economía colaborativa ha sido impulsada hasta el momento por plataformas que fijaban un canon derivado de la celebración de contrataciones entre los particulares que las utilizaban.

Nuestro cliente había identificado un potente atractivo comercial en viviendas y emplazamientos de alto valor diferencial, referidos fundamentalmente a su exclusividad, las características implícitas y ubicación de los inmuebles, tales como refugios de alta montaña en los Alpes suizos, villas mediterráneas con acceso privado al mar o áticos ubicados en las arterias de las más destacadas ciudades de Europa, Asia y el continente americano.

Finalmente se optó por sustituir la posición contractual que pudiera constituir la función de organizadora, en tanto que la plataforma p2p representaba la oferta y soporte de la misma, así como beneficiaria de la celebración del contrato entre particulares. Y esta posición se alteró derivándola hacia vías alternativas de generación de ingresos a partir de servicios premium y de alto valor añadido.

Un tema central en torno al p2p pasa por articularla tributación de este tipo de nuevas actividades dentro del marco legal vigente. No debe entenderse economía colaborativa como sinónimo de economía sumergida. La economía colaborativa no puede representar un elemento de competencia desleal hacia los sectores tradicionales.

El consumo colaborativo es susceptible de ofrecer nuevas vías de generación de negocio a partir de ámbitos hasta el momento no explotados y que inciden en la creación de riqueza, especialmente, además de fortalecer el entorno regional sobre el que tiene lugar la actividad turística.

Además, el cumplimiento de las obligaciones legales y fiscales permite ofrecer productos socialmente responsables que pueden crear riqueza en el ámbito local en que radica la acción colaborativa, evitando de este modo la creación de externalidades y facilitando al mismo tiempo el desarrollo social y económico del territorio.La esencia inicial del consumo colaborativo debe ser armonizada e integrada dentro de la garantía de sana competencia y seguridad jurídica de las contrapartes.

En términos de industria turística, los actores tradicionales deben asistir a un impulso colaborativo sustentado en sus modelos de negocio, logrando potentes ventajas competitivas en el medio y largo plazo.

A lo largo de la ponencia de presentación del Case Study, incidimos sobre la importancia de redefinir los modelos de negocio con el fin de lograr retornos económicos que generen viabilidad financiera al mismo tiempo que se creanrobustas ventajas competitivasedificadas sobre la elusión de riesgos de carácter jurídico.

Con todo, queda mucho camino por recorrer. El regulador debe ofrecer solución inmediata a cuestiones tales como la liberalización de los mercados y la introducción de competencia en el sector, pues todo desafío viene acompañado de la posibilidad de aprovechar oportunidades que proporcionarán alto impacto estratégico para nuestro país.

Jesús P. López Pelaz (Director y fundador del Bufete Abogado Amigo)

Fernando Castelló (Director General de C.S. Consultores de Negocio)

 

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