TEXTO PUBLICADO EN ELDIARIO.ES Debía de tener unos cuarenta años, quizá algo más. Su hijo no llegaría a cuatro. No corría, iba jugando alegremente. Ambos caminaban. La acera tenía una amplitud considerable; al menos, tres metros. Puede que fuesen ya las ocho y media de la tarde porque andaba pensando en preparar la cena mientras […]