Artículo publicado en ValenciaPlaza

Lo recuerdas como si fuera ayer. Tu visión de las cosas se aceleró. Te acababan de decir que eras un emprendedor. Sí, un emprendedor. Y entonces sentiste vértigo. Quizá no fue exactamente así, quizá simplemente las circunstancias te habían llevado hasta allí. Quizá estabas en el paro. Pero tú hazme caso. No tengas miedo.